lunes, 18 de junio de 2012

RABOS DE CEREZA


 Seguro que a todos os gustan mucho las cerezas, (aunque hay personas como yo que no las podemos comer porque sufrimos intolerancia a la frustosa) y sabeis todas sus propiedades. Hoy os quiero sorprender contando las propiedades que tienen sus rabitos, que son muchas, tomados en infusión.

Los rabos de cereza tienen muchas sales minerales, sobre todo Potasio, además tienen  flavonoides y taninos (ambos excelentes antioxidantes), por ello son uno de los mejores diuréticos y depurativos vegetales conocidos.  Estos elementos estimulan la eliminación tanto urinaria como digestiva, limpiando el organismo de las toxinas acumuladas en el cuerpo. También contienen vitaminas A, B1, B2 y C.
 
Los rabos de cereza son beneficiosos para purificar la sangre y son un laxante natural, sobre todo si se ingiere en ayunas o antes de acostarse.

Muy útiles en los regímenes de adelgazamiento equilibrados, y  para las inflamaciones de las vías urinarias que se producen en las infecciones como la cistitis.

Al ser diuréticos los rabos de cereza favorecen la eliminación de los cálculos renales.

Son un buen remedio para combatir la retención de líquidos y favorecer la recuperación de las piernas pesadas.

Contraindicaciones de las colas de cereza

Su uso como diurético en presencia de hipertensión, cardiopatías o insuficiencia renal moderada o grave, sólo debe hacerse por prescripción y bajo control médico.

Como tomarlos
  
Se toman solos en infusión

También se puede combinar la infusión de rabos de cereza con otras plantas diuréticas para favorecer la desintoxicación del organismo.
Para prepararla se mezclan los rabos de cereza, con cola de caballo, hojas de abedul y anís estrellado a partes iguales. Se añaden tres cucharadas soperas de esta mezcla a un litro de agua y se hierve durante dos minutos. Se deja en reposo otros diez y se cuela. Una vez preparada, la infusión se puede ir bebiendo a lo largo de todo el día.  

                                                      Almohadas de semillas

En las cerezas nada se desaprovecha. Las semillas se usan para rellenar cojines con fines terapéuticos. Se lava y se seca una buena cantidad de semillas y se rellena con ellas un cojín. Se calientan brevemente en el microondas o en el horno caliente ya apagado.
Guardan muy bien el calor, pero lo dispersa de manera progresiva, lo cual resulta ideal para descontracturar y relajar la musculatura del cuello y las cervicales, y para aliviar las lumbalgias.

Así que recordar todo esto cuando comais cerezas, os podeis seguir beneficiando de ellas con sus rabitos y sus semillas.